Un motivo para soñar


El Arsenal disputó ayer un horrible partido frente al Newcastle, un encuentro anodino, soso, banal, que desembocó en 0-0 por la incapacidad de ambos de crear peligro. En ocasiones ni intentaron crearlo. Es tan solo el primer partido de una larga temporada pero, también por lo visto en pretemporada, al equipo de Arsene Wenger le faltan piezas claves en su esquema, entre ellas un jugador que dé a la hinchada un motivo para soñar, una excusa para ilusionarse, un jugador que valga la entrada al estadio, que te sorprenda. Un Cesc, un Nasri por ejemplo. Pero si esos dos se van, ¿quién tiene esa capacidad? Más