Torino, bendito equipo maldito


Valentino Mazzola

Hace 62 años, el 4 de mayo de 1949, un catastrófico accidente de avión acabó de golpe con uno de los conjuntos más maravillosos que Italia ha visto nacer: el Torino de los años 40, capitaneado por Valentino Mazzola. En la “Tragedia de Superga” fallecieron 18 de los 19 jugadores de la plantilla y cuatro trabajadores del club (dos directivos y dos preparadores). El único integrante del equipo que no pudo viajar fue Sauro Tomá, que se quedó en Italia recuperándose de una lesión de rodilla.

“El equipo imbatible” o “il grande Torino” son algunos de los nombres por los que se conoció al Torino de los años 40. Se habían ganado a pulso estos apelativos con gestas como la racha de 93 partidos sin perder o los 5 Scudettos consecutivos que logró (1942, 1943, 1946, 1948 y 1949 -en 1944, 1945 y 1947 no se disputó la competición por la Segunda Guerra Mundial-). Más

El aroma de un gran jugador


El municipio de Conegliano, en la provincia de Treviso, es famoso por el Prosecco, un vino blanco seco con tres variedades: tranquillo, frizzante y spumante. También se encuentra en Conegliano la Escuela Enológica “G. B. Cerletti”. Sólo esta región de 35.000 habitantes con tan profunda tradición vinícola sería capaz de dar a uno de los mejores trequartistas de las últimas décadas, un hombre que con el paso de los años no ha perdido ni un ápice de su clase, un jugador comprometido con su causa y con su equipo. Este jugador ha marcado 199 goles entre la Serie A y la Serie B, ha jugado 91 partidos con la elástica azurri (27 goles) y casi 650 con un club que apostó por él tras haber jugado 2 temporadas con el Calcio Padova en la Serie B.

Su currículum es envidiable: Trofeo Bravo al mejor jugador joven en 1996, Futbolista del Año en Italia 2 años más tarde, Capocannonieri en 2007 y Futbolista Italiano del Año en la Serie A en 2008. A nivel de clubes, siempre con la elástica blanquinegra, 5 Scudettos, 1 Copa de Italia, 1 Champions (95/96), 1 Copa Intercontinental, 1 Supercopa Europea y 4 Supercopas Italianas. Con su selección, ha participado en 4 Eurocopas y 3 Mundiales (todas las competiciones internacionales posibles desde 1996 hasta 2008), siendo parte importante del combinado que consiguió el Campeonato del Mundo de 2006.

Como el buen vino, parece que “Pinturicchio” mejora con el paso de los años. Se trata del jugador con más partidos disputados con la camiseta de la Vecchia Signora (645) y el que más goles ha marcado para ese histórico conjunto (277). Porta el brazalete de la Juve con la confianza y el carisma de quienes lo han dado todo por unos colores, es uno de los símbolos de una generación de jugadores.

La Juve no atraviesa uno de sus mejores momentos, pero la temporada está comenzando y, con los fichajes de Krasic, Quagliarella y Aquilani, entre otros, aún pueden vengarse del Moggigate y de las acusaciones que desde entonces se han vertido sobre ellos. No esperen que su capitán vuelva a ser elegido Mejor Jugador o acabe siendo Máximo Goleador del Calcio. Él no está para eso. Él está para poner la clase y enseñar a los más jóvenes la manera de ganar títulos. Él es el hombre que enamoró a la “Vieja Señora” que viste de blanquinegro. Alessandro Del Piero.


Cosas que valen la pena



El 29 de marzo de 2004, Enric González escribió un magnífico artículo en su sección de deportes de El País (Historias del Calcio) titulado “Cosas que valen la pena”. En él trataba sobre los detalles que mantenían viva la llama del fútbol italiano en aquella época oscura (“El talento alegre de Kaká, por ejemplo. O la increíble longevidad deportiva de Roberto Baggio, que a sus 37 años sigue fabricando goles hermosos. O el espíritu de los jugadores de la Lazio, que no se rinden pese a ignorar dónde estarán detro de unos meses…”). El Parma y la Lazio se encontraban a punto de la quiebra tras haber despilfarrado cientos de millones en fichajes que resultaron un gran fiasco. También iba en aumento el poder de los ultras, principalmente de los que se identificaban con la ultraderecha, una de las mayores lacras del Calcio.

Enric, en la parte central del artículo afirma: “Luego, se derrama la melancolía de las despedidas inminentes. ¿Huirá Totti a la galaxia de Florentino? ¿Quién se quedará con la poesía de Cassano, el despliegue de Emerson, la autoridad de Samuel?…”

Totti no huyó de la capital italiana, juró fidelidad a la Roma y aceptó convertirse en el estandarte de un equipo que maravilló durante años. Por su parte, Cassano, Emerson y Samuel, sí decidieron marchar hacia una galaxia no muy lejana.

En el mercado de invierno de la temporada 05/06, Talentino firmó por el Real Madrid cuando sólo le quedaban 6 meses de contrato en la Roma. 2 goles con la camiseta blanca (frente al Betis en su debut y en un derbi contra el Atlético de Madrid), polémicas, kilos y prostitutas se mezclaron en uno de los traspasos más sórdidos que se recuerdan. Cassano dejó la poesía para su libro y se marchó tras 18 meses en el Real Madrid a la Sampdoria, donde parece haber encontrado un lugar adecuado para mostrar su fútbol.

El despliegue de Emerson fue el motivo principal para que Fabio Capello pidiese su fichaje en su segunda etapa al frente del club blanco. La Juve había sido descendida a la Serie B por el “caso Moggi“, circunstancia de la que se aprovecharon en la capital para firmar al mediocentro brasileño y a su compañero Fabio Cannavaro, Balón de Oro y campeón del Mundial. “El Puma” no fue capaz de conectar con la grada del Santiago Bernabéu, y a pesar de haber sido titular en la primera mitad de la temporada y contribuir con ello al título de Liga, abandonaría la Casa blanca tan sólo un año después de su llegada.

Walter “El Muro” Samuel llegó a Madrid en 2004 con la vitola de ser uno de los mejores defensas del planeta. Era el primer defensa que fichaba el Madrid desde hacía 4 años, y llegaba junto a Woodgate para formar, junto a Iván Helguera, Míchel Salgado, Pavón y Roberto Carlos, una defensa sólida que asegurase títulos. A pesar de ser la defensa menos goleada del Real Madrid en los 8 años anteriores, Walter Samuel no se adaptó a la Liga Española. La autoridad de “Il Muro” se vio puesta en duda por los pitos del Bernabéu, que le dolían más que los quebraderos de cintura que le provocaban los delanteros rivales, por lo que decidió volver a Italia el verano de 2005, esta vez al Inter de Milán, club en el que todavía milita.

¿Qué fichajes, qué jugadores y qué directivos valen la pena?