Trescientas veces gracias, capitán


300 partidos como profesional al más alto nivel están al alcance de muy pocos. Y si además el jugador en cuestión cuenta con 23 primaveras, podemos hablar de uno de esos casos de jóvenes superdotados para la práctica del fútbol. Su descubridor, ese espigado alsaciano con pinta de profesor, lo venía siguiendo desde hacía años y fue en el Mundial sub-17 de Finlandia, en verano de 2003, cuando decidió apostar por él. Francesc Fábregas tenía 16 años y había sido nombrado Golden Shoe y Golden Ball (máximo goleador y mejor jugador del torneo); aún no tenía contrato profesional con el Barça y aceptó embarcarse en una aventura británica en uno de los mejores clubs de ese momento: el Arsenal de 2004 acabó la temporada campeón sin conocer la derrota, “los invencibles”, con un equipo que presentaba entre sus titulares a Vieira, Henry, Bergkamp, Ljungberg o Pires entre otros. Tuvo su momento de gloria ese mismo año: debutó en la Carling Cup con los gunners (disputó 3 partidos) y consiguió anotar un gol frente al Wolves, lo que le convirtió en el jugador más joven en marcar en la historia de la entidad. Casi 120 años de historia de club y un imberbe de 16 años ya formaba parte del presente y futuro de la entidad. Más

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Los 23 de la Oranje



Porteros:

Michel Vorm (Utrecht)
Maarten Stekelenburg (Ajax)
Sander Boschker (Twente)

Defensas:
Khalid Boulahrouz (Stuttgart)
John Heitinga (Everton)
Joris Mathijsen (Hamburgo)
André Ooijer (PSV)
Giovanni van Bronckhorst (Feyenoord)
Gregory van der Wiel (Ajax)
Edson Braafheid (Celtic)

Centrocampistas:
Ibrahim Afellay (PSV)

Nigel de Jong (Manchester City)
Wesley Sneijder (Inter)
Stijn Schaars (AZ Alkmaar)
Demy de Zeeuw (Ajax)
Mark van Bommel (Bayern Munich)
Rafael van der Vaart (Real Madrid)

Delanteros:
Ryan Babel (Liverpool)
Dirk Kuyt (Liverpool)
Eljero Elia (Hamburgo)
Klaas-Jan Huntelaar (AC Milan)
Robin van Persie (Arsenal)
Arjen Robben (Bayern Múnich)

La selección de los Países Bajos (tradicionalmente -y erróneamente- conocida como Holanda) llega al Mundial tras una fase de clasificación perfecta en la que contó sus partidos por victorias, dejando muy buenas sensaciones y practicando, como siempre, un fútbol atractivo, de ataque, con mucha movilidad. El cambio generacional ha llegado también a la Oranje, jugadores como van der Sar o van Nistelrooy han dejado paso a Stekelenbug, Elia, Afellay…

Bert van Marjwijk ha mezclado veteranía y juventud. Ha recuperado para la causa a jugadores como van Bommel y van Bronckhorst, que tendrán un papel importante en el equipo. El seleccionador intenta que, a través de la veteranía, la Oranje se asiente sobre una defensa férrea, compacta y segura, algo que echaron en falta en la pasada Eurocopa.

En el centro del campo destacan Sneijder y van der Vaart, ambos llegan en un gran estado de forma y serán los encargados de crear juego, con van Bommel y de Jong como escuderos.

El ataque es demoledor, uno de los mejores del torneo junto a Argentina y España. La punta del ataque será para van Persie, que está mostrando una gran forma tras recuperarse de la lesión (buena prueba de ello son sus dos goles frente a México). En los extremos se colocarán Robben, que ha tenido un final de temporada espectacular, y Afellay (o Kuyt o Babel), que está llamado a ser una de las revelaciones del torneo.

El único problema de la selección Neerlandesa parece ser su mentalidad. Han llegado a numerosos campeonatos como candidatos al título y, sin embargo, parece que la presión en las rondas finales y su actitud a la hora de preparar estos partidos los han hecho caer frente a equipos de menor entidad (claro ejemplo el partido frente a Rusia en cuartos de final en la Eurocopa de 2008). Quizá por esto perdieron las finales de 1974 y 1978; quizá por esto perdieron aquella semifinal frente a Italia en el 2000, cuando eran organizadores y máximos favoritos; pero quizá esta generación haya cambiado y el fútbol vuelva a colocarlos en el lugar que merecen, como en aquella Eurocopa del 88.