Trescientas veces gracias, capitán


300 partidos como profesional al más alto nivel están al alcance de muy pocos. Y si además el jugador en cuestión cuenta con 23 primaveras, podemos hablar de uno de esos casos de jóvenes superdotados para la práctica del fútbol. Su descubridor, ese espigado alsaciano con pinta de profesor, lo venía siguiendo desde hacía años y fue en el Mundial sub-17 de Finlandia, en verano de 2003, cuando decidió apostar por él. Francesc Fábregas tenía 16 años y había sido nombrado Golden Shoe y Golden Ball (máximo goleador y mejor jugador del torneo); aún no tenía contrato profesional con el Barça y aceptó embarcarse en una aventura británica en uno de los mejores clubs de ese momento: el Arsenal de 2004 acabó la temporada campeón sin conocer la derrota, “los invencibles”, con un equipo que presentaba entre sus titulares a Vieira, Henry, Bergkamp, Ljungberg o Pires entre otros. Tuvo su momento de gloria ese mismo año: debutó en la Carling Cup con los gunners (disputó 3 partidos) y consiguió anotar un gol frente al Wolves, lo que le convirtió en el jugador más joven en marcar en la historia de la entidad. Casi 120 años de historia de club y un imberbe de 16 años ya formaba parte del presente y futuro de la entidad.

La temporada siguiente explotó, participó en 33 partidos de Premier, debutó en Champions League y participó de forma activa en la FA Cup que el equipo de Arsene Wenger consiguió levantar tras vencer en los penaltis al Manchester United. Las lesiones de los mediocentros gunners ayudaron a su desarrollo; dejó de participar con el equipo reserva y demostró que estaba más que preparado para ser parte activa del primer equipo, algo que constató en la temporada siguiente, con 50 partidos y actuaciones memorables en campos como el Santiago Bernabéu o Delle Alpi, donde anotó un gol y asistió en otro a su compañero Henry. Ese mismo año se enfrentó al Barça por primera vez: la final de París en la que el Arsenal perdió por 2 a 1. Ese mismo año había debutado con la selección española absoluta, y acudió al Mundial de 2006 como parte del combinado elegido por Luis Aragonés. Se convirtió en el jugador español más joven en jugar un Mundial, con 19 años y 41 días; la presión no pesaba sobre sus hombros y él seguía batiendo récords de precocidad allá por donde pasaba.

La 2006-2007 fue una mala temporada para el conjunto de Londres; el 4 gunner era el faro sobre el que se estaba asentando un equipo. La marcha de Patrick Vieira a la Juventus le había permitido elegir su dorsal preferido, aquel que llevaba en las categorías inferiores del F.C. Barcelona, aquel con el que trataba de emular a su ídolo: Pep Guardiola. El Arsenal se hallaba de lleno inmerso en un cambio generacional y Cesc era la cabeza visible del ambicioso proyecto de Wenger. El Arsenal estaba “condenado” a no poder gastar apenas dinero en fichajes por la construcción de su nuevo estadio, y de repente el primer equipo comenzó a conocerse como los “baby gunners”. Ya ven, en 3 años se pasó de “los invencibles” al “baby Arsenal”; los jóvenes (aunque sobradamente preparados) de su generación consiguieron meter al Arsenal en la final de la FA Cup frente al Chelsea, donde cayeron derrotados por 2 a 1. Allí se enfrentó un equipo de hombres frente a un equipo más propio de juveniles. Por si les quedan dudas de esta afirmación, aquí pueden ver las alineaciones de aquel partido.

Fábregas seguía coleccionando títulos individuales ante la imposibilidad de conseguir títulos con su equipo: Golden Boy, nominado a mejor jugador de la Premier y a mejor jugador joven de la Premier. Sólo el fenómeno de Cristiano Ronaldo le permitía adjudicarse los trofeos. Era una estrella y brillaba como tal. Si aún le quedaba algo por demostrar, lo hizo en la temporada siguiente, en la 2007-2008. Se dedicó a contestar con hechos y números todas y cada una de las acusaciones que se vertían sobre él desde determinados sectores de la prensa. “Tiene poco gol” afirmaban algunos, y anotó esa temporada tantos goles en la Premier como en sus 3 temporadas anteriores. “Es demasiado joven para liderar a su equipo en Europa” escribían otros, y anotó un magnífico gol frente al Milán en el Giuseppe Meazza en octavos de final que sirvió para eliminar al equipo que defendía el título de campeón, en una actuación excelsa del centrocampista catalán. “No da el nivel con la selección” decían aquellos, y fue parte importante en la consecución de la Eurocopa de 2008, siendo el jugador número 12 (fue el recambio natural de Villa tras su lesión) y dejando grandes actuaciones en el torneo, anotando el penalti decisivo frente a Italia en cuartos o regalando dos asistencias de lujo (una a Güiza y otra a Silva) en las semifinaes frente a Rusia. Titular en la final frente a Alemania y elegido en el equipo ideal (entre los 23 mejores jugadores) de la UEFA.

Aunque no portaba el brazalete de capitán, todo el mundo sabía que era el líder del Arsenal. A finales de noviembre de 2008 lo obtuvo, cuando Wenger decidió retirar la capitanía a Gallas y darle los galones a su jugador estrella. Hubo quien lo tomó como una estratagema del entrenador francés para mantener a Fábregas en su equipo, los rumores de su traspaso eran cada vez mayores y no había semana que su nombre no se relacionase con el Barça o el Real Madrid. Era cuestión de tiempo que liderase de forma oficial a un equipo que ya lideraba sobre el campo desde hacía varias temporadas. No fue su mejor año, en una temporada marcada por las lesiones que evitaron que disputase 4 meses de competición. Otro año en blanco para el Arsenal que echó de menos a su mediocentro en todos y cada uno de los partidos que disputó en su ausencia.

La temporada pasada no tenía nada que demostrarle a nadie. Estaba considerado como uno de los jugadores más completos de Europa, con una técnica prodigiosa y una progresión que dejaba boquiabiertos a los más pesimistas. En los 27 partidos de Premier en los que participó, Cesc anotó 15 goles y repartió otras tantas asistencias. En Europa, 4 goles en 8 partidos. No consiguió alzar ningún título con el Arsenal, aunque sí levantó un trofeo; el más codiciado por cualquier futbolista: la Copa del Mundo. Y también fue protagonista en este hito, asistiendo a Iniesta en el gol definitivo que hizo entrar en éxtasis a cualquier aficionado al fútbol español. Otro verano más en el que se relacionó su nombre con el equipo que le vio crecer: el F.C. Barcelona. Su fichaje se daba por hecho desde los medios y parecía imposible retenerlo un año más. Wenger dijo que no vende, el Arsenal no necesita el dinero y aún tiene contrato por 3 años más.

Las lesiones, cada vez más habituales en sus dos últimas temporadas, también han hecho su aparición esta campaña. Llegó renqueante al encuentro frente al Barça de octavos de Champions y le han impedido disputar 8 encuentros de Premier, amén de jugar algunos otros con pequeñas molestias que han condicionado su juego. No está siendo, ni mucho menos, la mejor campaña de Cesc Fábregas en el Arsenal, en un equipo que, una vez más, parece destinado a pasarse un año en blanco. Desde que perdió la final de la Carling frente al Birmingham el 27 de febrero, el equipo londinense ha pasado el peor mes que se recuerda desde hace décadas, un marzo triste y negro que les ha ido restando paulatinamente las opciones de Premier y que ha acabado de un plumazo con sus aspiraciones en Champions League (eliminado por el Barça) y en FA Cup (eliminado por el Manchester United). 3 empates consecutivos en Premier frente a equipos de la zona media o baja (Sunderland, W.B.A., Blackburn Rovers) que han bajado hasta el mínimo las opciones del equipo de Arsene Wenger de levantar tan ansiado trofeo. Se encuentran a 7 puntos del Manchester United, aunque con un partido menos, y con la esperanza de que el equipo de Ferguson tendrá que visitar el Emirates el 1 de mayo.

Cesc Fábregas no le debe nada al Arsenal, no se trata de eso. Él es un trabajador de una empresa que le abona sus emolumetos por el rendimiento que ha tenido. Si hablamos de sentimientos, es el corazón de un equipo joven que cada año parece más sano pero que siempre acaba padeciendo una dolencia inexplicable en los últimos meses de competición. Pero no debe irse al final de esta temporada, siempre que su club no consiga levantar la Premier. Es evidente que él ha sido, y es, uno de los jugadores más influyentes en cuanto a que el Arsenal pelease por títulos, pero también tiene una responsabilidad para con el equipo. Un jugador que ha aceptado la responsabilidad de dirigir este conjunto, el máximo exponente del fútbol joven y preciosista que Wenger ha querido plantear, no debe irse sin levantar un título. Es el capitán, para lo bueno y para lo malo, lidera una generación de futbolistas, muchos de los cuales han crecido con él, con los que coincidió en el Reservas y en el Sub-18. Han tenido oportunidades para ganar títulos que no se han aprovechado. Es evidente que no ha sido por su culpa, quizá haya sido el que menos culpa tiene, pero sus responsabilidades aumentan cuando porta el brazalete del Arsenal. Esa cinta que lleva en el brazo un jugador de cada equipo, ese distintivo que los identifica como capitantes, tiene en Reino Unido un valor diferente al que se le da en otros países. No se entrega al jugador que más tiempo lleva en un equipo (Roy Keane lo portó en el Celtic en su única temporada allí, o el mismo Cesc Fábregas, que no era el jugador más veterano de la plantilla en su momento), se otorga como premio por carácter, personalidad y valores que encarna el jugador en cuestión -he aquí uno de los ejemplos de la polémica con la capitanía de la selección inglesa-. Habrá quien no le dé valor, simplemente es un jugador español de la cantera del Barça que está creciendo en las islas para jugar en el equipo de sus sueños. No, no se equivoquen. Es el capitán de uno de los grandes de Inglaterra, al menos en los últimos años, y el hecho de que él se vaya sin levantar un título sería un fracaso para el Arsenal, para Wenger, y para él mismo.

 

Autor: El Bigote de Preciado (@preciadobigotin)

Artículo publicado en Segundo Anfiteatro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: